Gracias a la gestión de Valentina Uvidia, representante de CASAMA, la fundación Kishwar pudo canalizar una ayuda económica para beneficiar a adolescentes de Flores, San Luis y Calpi, quienes recibieron kits escolares completos para su inicio de clases.
La coordinación interinstitucional y el apoyo solidario de varias personas les permitirá ejercer sus derechos a la educación y a la salud integral -de sí mismas y de sus hijos-, ya que dos beneficiarias son madres adolescentes.
La pobreza extrema o el embarazo precoz hacen que miles de mujeres no puedan superar la inequidad e injusticia social, ya que además deben lidiar con la discriminación por género, por edad, etnia, por ubicación geográfica o clase social.
La ayuda que recibieron estas chicas reduce el gasto familiar de temporada, pero sobre todo les devuelve su derecho a soñar y a tener esperanza.







